Ciudades Colaboradoras
Aldeadávila

Aldeadávila

DATOS DE INTERÉS

Superficie: 46,18 km2
Población: 1.537 habitantes aproximadamente
Gentilicio: Aldeadavilucos
Altitud: 679 m
Ubicación: La villa de Aldeadávila de la Ribera se encuentra situada al noroeste de la provincia de Salamanca,  limita con Portugal y está separada de éste por el río Duero. Dista de Salamanca 100 Km. y de Vitigudino, 34.
Situada en el centro de Los Arribes, ubicado en una ladera, orientado hacia el norte y desde él se divisan en lontananza las tierras portuguesas. Propios y extraños se asombran cada vez que se acercan al Duero, al contemplar los cerca de 600 m. de profundidad del cañón por el que discurre. Impresiona, sobre todo, el paraje denominado "Los Arribes". "Se llama así a los abruptos y escarpados terrenos que miran al Duero, más bien desnudos de suelo y no aptos para el cultivo.
Información: Ayuntamiento 923 505 005 - Plaza del Cardenal Martín Herrera, s/n 37250 Aldeadávila - SALAMANCA
Oficina de Turismo: turismo@aldeadavila.org

Como llegar. Pulse para ampliar.

Pulse sobre el mapa para ampliar

COMO LLEGAR:

  • Desde Salamanca, salimos por la carretera número 517. En Vitigudino tomamos la carretera de Mieza. Una vez pasada la localidad de El Milano, a 5 Km. hay un cruce, seguimos la dirección del indicador que nos señala con exactitud que nos quedan 11,9 Km.. ¡Ojo a las indicaciones! No es lo mismo el Salto de Aldeadávila que la población de Aldeadávila de la Ribera. Si nos confundimos tampoco pasa nada, todos los caminos nos llevan a Aldeadávila, pero no mucho más allá. En la Zarza de Pumareda, antes de salir del pueblo, hay que tomar una carretera a la izquierda, que nos lleva a nuestro destino, que encontraremos a 7 Km.
  • Desde la zona de Béjar, por la carretera C-525, pasamos por Tamames y Vitigudino. Después seguiremos el camino indicado anteriormente.

Monumentos: La Torre del siglo XVI que se halla en el centro del pueblo, La Fachada del Palacio, La ermita de Santa Marina, La Verde (antiguo convento habitado por franciscanos), La Iglesia de Corporario es del siglo XII .

Visitas de interés: la Puerta de la Rupurupay, El Caracol, El Jepo, Rupitín, Fuente Frasquito, La Carrocera, y unas hermosas vistas se ven desde el Pico del Águila y Pico de Felipe. También auténticos paseos fluviales por los embalses del Duero.

Vista del pueblo

DATOS HISTÓRICOS

Esta zona ha estado habitada desde muy antiguo; lo prueban los restos prehistóricos que se encuentran: pinturas rupestres junto a la cascada de Los Humos y en Risco de Bermellar; el Taller neolítico de Vilvestre, hachas neolíticas, cerámica de distintas épocas y restos ibéricos, celtas y romanos en casi todos los pueblos de la comarca. En el lugar donde está enclavado el actual Salto de Saucelle, hubo un poblado de los Vettones.

De la repoblación de esta comarca se sabe poco. Quizás la que más influyó fue la repoblación de Ramiro II, que supuso la llegada a éstas tierras de "galleci" o "gallizianos" y de aquí la frecuencia de nombres Gallegos en la toponimia y en los patronímicos, pero debió de ser poco importante y fue seguida de un largo periodo de dominación musulmana, hasta la definitiva reconquista de todo la región salmantina por Fernando I en 1055.

Una ver repoblada definitivamente La Ribera, siguió una vida pacífica sin intervenir en los conflictos con Castilla, a causa de lo apartado de la vías de comunicación más frecuentes; sin ser molestada tampoco por los portugueses (salvo algunas incursiones en La Fregeneda), defendida como está por el formidable obstáculo natural del Duero.

Cuando entramos en el pueblo, lo que realmente llama la atención, por su altura, es la torre de la iglesia, desproporcionada con respecto al resto de las edificaciones del pueblo.

En la Iglesia Parroquial hay un retablo del siglo XVIII, de Diego de Salcedo.

Se puede visitar la Ermita del Santo Cristo del Humilladero y el retablo de la Ermita de la Santa, que procede de la Capilla del Convento de la Verde.

En esta Ermita han colocado una campana en la cumbre de la fachada. Antes también existía, pero estaba colocada encima de un arco central, por eso no era visible desde la calle.

Quizás lo que más nos guste sea contemplar la gran cantidad de castros, casitas redondas en el campo, de propiedad privada, que hay en el extensísimo término municipal, utilizadas por los labradores y pastores para resguardarse los días de lluvia y que  antiguamente usaban también los labradores para reposar y echar una cabezadita los largos días de trabajo estival.

Menos conocidos son los restos funerarios (enterramientos) que existen en varios emplazamientos que hubo en los alrededores de lo que hoy es Aldeadávila. Merecería la pena un serio estudio por parte de las autoridades competentes.

La economía tradicional del pueblo de Aldeadávila se basa en la agricultura y la ganadería. Pero la construcción del salto trajo nuevos aires económicos a los habitantes de la zona que cambiaron sus ocupaciones tradicionales por otras que reportaban unos salarios más dignos y acordes con los nuevos tiempos que corrían.

Un número considerable de vecinos trabajó en las obras del salto y, al finalizar las mismas, continuaron en la construcción del Salto de Almendra-Villarino y, acabadas éstas, muchos emigraron, buscando mejorar sus posiciones económicas. Hoy día están dispersos por toda la geografía española y por los países europeos que necesitaban mano de obra. Ahora, en el momento de la jubilación, vuelven al lugar que les vio nacer.

El 17 de noviembre de 1962 se puso en marcha el primer grupo generador de corriente y el 30 de diciembre de 1963 entraba en funcionamiento la sexta y última turbina. En el año 1964, Franco inauguraba la Central Hidroeléctrica más importante de las construidas en España hasta entonces y también la mayor de Europa en su género. A esta primera fase se la conoce como Aldeadávila. Veinticinco años después se amplía, construyéndose una nueva segunda central, a la que se le llama Aldeadávila II.

El cuadro de salida de líneas es algo que le llamará la atención y sobre todo los miradores que hay en sus alrededores.

RUTAS POR ALDEADAVILA

  • RUPITÍN

    Esta ruta circular da comienzo en la Ermita de la Santa. Junto a la misma tenemos una estupenda fuerte donde refrescarnos antes de comenzar y que también nos recibirá a nuestra vuelta.

    El inicio de la pista esta señalizada como Rupitín y Lastrón dos de los miradores más impresionantes que nos encontraremos en Aldeadávila.

    Es una pista ancha desde la que podemos observar los cultivos más típicos de la zona como vides y olivos. Llegamos al arroyo Valde... donde nos encontramos una nueva señal que nos dirige sin problema a la dirección correcta.

    Tras varios cruces más que nos van saliendo al paso y que vamos dejando, continuamos por la pista principal hasta el último cruce que nos encontramos señalizado a la izquierda el Rupitín y a la derecha el Lastrón.Vamos a la izquierda y llegamos a una casa pintada de color amarillo. Desde luego tiene unas vistas envidiables. Recomendamos parar un poco y disfrutar de las vistas y del cercano y a la vez lejano país vecino Portugal, que vemos frente a nosotros. Estamos en el Rupitín. Seguimos de frente, la pista comienza a bajar y en dos minutos llegamos a una curva muy pronunciada a la izquierda donde nosotros tomamos una senda que sale a la derecha justo en la curva. Nuestra senda avanza en ligero ascenso junto a la pared de un olivar. El camino va subiendo poco a poco y sigue entre dos almendros, pasamos junto a un muro caído y vamos entre terrazas. Pasamos por una que esta abandonada en la que hay escobas y quejigos, aquí giramos a la izquierda. Durante todo este tramo las vistas sobre el Duero son espléndidas. Salimos de la pared de la finca y entramos en un callejón. Poco después giramos, tomamos una senda a la derecha entre unas matas de quejigos.

    Llegamos a una portera de madera y la cruzamos. En el lado portugués podemos observar un bonito arroyo que desemboca en el Duero.

    Llegamos a otra puerta, la cruzamos y casi hemos llegado a las casas que hay junto al Mirador del Lastrón. Cogemos el callejón que sale a la derecha y hacia arriba. Llegamos al Mirador del Lastrón, habiendo pasado junto a una casa y un chozo con un corral. Son una muestra excelente de esa arquitectura popular en piedra y en forma de aprisco para el ganado. Continuamos hasta llegar a la pista que sin perdida nos lleva de nuevo al Cruce donde aparece marcado el Rupitín y el Lastrón.

    Desde aquí volvemos por el mismo camino de Aldeadávila. A la altura de la Fuente Perera podemos optar por asomarnos también al mirador del Gejo.

  • PICÓN DEL FELIPE

    Una leyenda nos cuenta que Felipe, vecino del pueblo, enamorado de una dama portuguesa, quería derribarlo a base de barrenos y taponar el lecho del río. De esa forma podría cruzarlo para ver a su amada. De hecho hay agujeros de barrenas en el mirador, que intentan justificar la leyenda.

    Pongámonos calzado cómodo, porque lo vamos a necesitar. Podemos acercarnos con algún medio de locomoción hasta el Llano La Bodega. Después, a pié, por un sendero empedrado, entre peñas, escobas y zarzas, que hace unos años adecentó el Ayuntamiento, tras menos de una hora andando llegaremos al "Picón de Felipe". Durante el recorrido iremos de sorpresa en sorpresa, vistas panorámicas impresionantes nos dejarán atónitos, sin llegar muy bien a comprender cómo paisajes semejantes pueden encontrarse en unos terrenos que parecían nos conducían a Portugal a pata llana.

    La ruta se inicia al comienzo del GR 14 en Aldeadávila. Avanzamos por el GR aproximadamente un kilómetro y giramos a la derecha. Llegamos a una bifurcación en forma de Y (griega), vamos, por la izquierda. Ya de vuelta llegaremos hasta aquí por el brazo derecho de la Y.

    Avanzamos viendo a nuestra izquierda el Pico de la Cabeza y a la derecha el Teso del Alcornoque. La pista se acaba y encontramos una nueva bifurcación, esta vez de dos sendas. Vamos por la de la izquierda y en poco más de un kilómetro llegamos al Picón de Felipe, uno de los domos graníticos más espectaculares de los Arribes. Desde la base del Picón de Felipe vamos de nuevo hacia la izquierda en dirección a un pequeño promontorio donde destaca una subestación eléctrica, es el Llano de la Bodega, donde nos encontraremos un área recreativa. Antes de llegar vemos a nuestra derecha una fuente. Desde el Llano de la Bodega bajamos por la carretera para asomarnos a un mirador excepcional, el Mirador del Fraile, con una panorámica espectacular. Vemos la presa de Aldeadávila tal como la deben ver los buitres leonados tan habituales por estos lares. Tras un tiempo de disfrute de este paisaje sin igual volvemos sobre nuestros pasos hasta el Picón de Felipe. Unos cincuenta metros antes de llegar al Picón de Felipe cogemos una senda que sale a nuestra izquierda que se ve poco y va subiendo.

    Esta senda pasa entre unos bolos graníticos que vemos al fondo y en lo alto, comienza a ir en dirección NE entre el último muro de piedra de las antiguas fincas para el ganado y el barranco de los Arribes.

    Durante un buen tramo el camino discurre entre este último muro y los cortados de los Arribes. Este corredor por el que va la senda a veces es estrecho ensanchándose en algunos puntos.

    Llegamos a uno de estos ensanches en el que vemos dos chozos. El camino pasa entre ellos y luego gira a la derecha para rodear unos bolos graníticos, ya que de frente o a la izquierda el camino se corta por una inclinada vaguada cubierta de zarzales que cae hacia los Arribes.

    Un poco más adelante, siempre llevando a la derecha el último muro, llegamos a otra zona en la que esta franja por la que discurre el camino se estrecha. A la izquierda tenemos unas peñas que hacen de mirador natural, ya que éstas, por el lado del Duero se precipitan en vertiginosa caída hacia el río. A la derecha y al otro lado del muro vemos un grupo de robles, que nos sirven de referencia dando lo escaso de la vegetación arbórea en este tramo de la ruta.

    Llegamos a un punto en que parece que el camino entra en una finca justo después de cruzar lo que parece el nacimiento de un arroyo. Justo aquí vamos a la izquierda cruzando el arroyo, por una senda poco evidente entre unos zarzales, evitando de esta manera entrar en la finca y continuando por la senda con el último muro siempre a la derecha.

    Nuestro corredor se vuelve a estrechar y a la izquierda tenemos unas peñas, que como en otras ocasiones del lado del río forman unas escarpadas paredes. Junto a estas hay un chozo con el tejado cubierto de hierba y unas vistas privilegiadas. Nosotros disfrutamos un momento de las vistas, de esta espectacular aguja y giramos a la derecha por un callejón estrecho y que en poco tiempo nos llevara hasta una pista. En un kilómetro llegaremos a una fuente y ya desde aquí sin perdida llegamos al brazo derecho de la Y, regresamos a Aldeadávila.

    Pulsa aquí para ver el perfil.

  • FUENTE NUEVA – FUENTE FRASQUITO

    Esta ruta da comienzo en la oficina de turismo de Aldeadávila. Salimos como si nos fuéramos del pueblo y al poco giramos por una carreterita a la izquierda que nos indica el albergue.   

    Pasamos de largo el albergue y vemos a nuestra izquierda el cementerio, lo rebasamos y se acaba el asfalto. Continuamos de frente y en menos de 500 metros llegamos a la Fuente Nueva con su pilón donde abrevan las todavía abundantes caballerías que aún faenan en el pueblo.

    Seguimos de frente dejando una pista a la izquierda por la que después retornaremos.

    En el siguiente cruce giramos por la pista de la izquierda. Llegamos a una bifurcación donde tomamos a la derecha. La pista se acaba y continua una senda hasta una pequeña elevación desde la cual vemos la Playa del Rostro. Damos la vuelta hasta la última bifurcación y giramos a la derecha. La pista va paralela al arroyo de Canalizo. En unos 400 metros hay una casa a la derecha de la pista. En cinco minutos más en un rodal de robles sale una senda a la izquierda de la pista. Es el único punto complicado de la ruta, si nos saltamos la senda la pista que llevamos se acaba en la cancela de una finca. Por la senda bajamos hasta el arroyo, la vegetación se abraza a este rincón fresco y húmedo, robles, avellanos y grandes matas de zarzamora. Un pequeño puentecito nos sirve para cruzar el río y giramos a la izquierda. En menos de 5 minutos llegamos a la Fuente del Frasquito. Tras un descanso seguimos de frente, llegamos a una pista donde hay un cartel con el nombre de la fuente. Giramos a la derecha para asomarnos a otro mirador. La pista avanza dejando dos bifurcaciones a la derecha, al final llegamos a un sendero junto a unas encinas desde el que disfrutaremos de una vista privilegiada sobre el Duero, desde aquí vemos frente a nosotros la zona donde se encuentra el mirador del Lastrón y un poco más abajo a la izquierda la zona donde se encuentra el Rupurupay. Desde aquí volvemos al cruce del cartel dela fuente y seguimos de frente por la pista.

    Pasamos una zona en la que abundan las viñas y llegamos a la pista por la que iniciamos el recorrido. Poco después llegamos a la Fuente Nueva ya muy cerca del pueblo. Ahora al llegar al cruce del cementerio y al asfalto, giramos a la derecha y entramos en Aldeadávila de la Ribera.

    Pulsa aquí para ver el perfil.

FIESTAS

La gente de Aldeadávila se ha caracterizado siempre por ser muy alegre y trabajadora. Hasta la construcción del Salto, pudiera decirse que se autoabastecía con el trabajo diario. La tierra productiva es muy pobre, pero a base de mucho esfuerzo y tesón conseguían sobrevivir. Alegres, muchísimo. En todas las estaciones del año tenían sus fiestas y sabían disfrutar de ellas. La emigración se llevó también muchas de costumbres, ahora se intenta volver a ellas, pero no es nada fácil.

SAN BLAS
El día 3 de febrero se celebra en Corporario la fiesta en honor de San Blas. Fiestas que, aunque hace frío, se esperan con ilusión. Baile en el salón. La víspera, el recorrido por las bodegas particulares, a degustar el buen vino de la tierra, jamón, embutido y queso, hacen de esta fiesta algo realmente inolvidable.

CARNAVALES
Fiesta que durante muchos años dejó de celebrarse, principalmente por cuestiones políticas. En estos últimos años se ha vuelto de nuevo con gran éxito.

LAS ÁGUEDAS
Fiesta implantada en época reciente, pero no por ello deja de tener un atractivo especial, sobre todo para sus protagonistas, las mujeres.

DIA DE RODAR EL HUEVO
El Domingo de Resurrección, pequeños y mayores pasan el día en contacto con la naturaleza. A nadie puede faltarle en su dieta un huevo cocido y coloreado, que se rueda por la hierba hasta conseguir que se rompa. El hornazo dulce, relleno de embutido, carne y huevo cocido es la merienda típica de este día. El cordero y la carne a la brasa tampoco puede faltar en esta fiesta campestre, acompañados del vino del lugar.

LA BUFA - FIESTA DE SAN ANTÓN
Fiesta tradicional, que actualmente ha desaparecido. Hago mención de ella por su originalidad: La víspera de San Antón, todos los chiquillos del pueblo, ataviados con cencerros, aguisos, esquilas y otros cacharros que hicieran cuanto más ruido mejor, recorrían una y otra vez las calles del pueblo. Una vez llegada la noche, se acercaban a la casa del Mayordomo de San Antón, que, tras indicar que había que volver a hacer otra vez la ronda, cortésmente invitaba a toda la chiquillería a chochos, obleas, bizcochos y un buen trago de vino del lugar. Al abandonar el local del convite, era frecuente salir con la cara tiznada, con corcho quemado para el acontecimiento, por algún gracioso maquillador.  

LA ROSCA
El día de la boda, por la tarde, los novios invitan a todo el pueblo a la rosca. La rosca es un bollo dulce, adornado con unas ramas de almendras azucaradas. Una pareja ataviada con el traje típico charro del pueblo baila al son de la flauta y el tamboril, al tiempo que los cohetes no dejan de clamar por la alegría de la unión de una nueva pareja. Al finalizar el baile, la rosca se reparte entre los asistentes.

FIESTAS DEL TORO
Son fiestas que se celebran en honor de San Bartolomé. El día 24 de Agosto se celebra con los cultos religiosos más solemnes y con la participación de la mayoría de los religiosos y sacerdotes de la villa, que no son pocos, y, que como es lógico, tampoco quieren perderse el disfrute de la compañía de sus familiares y amigos en estos días tan señalados y acuden al evento.

Comienzan las fiestas el día 22 de Agosto en el "prao de los toros" con el desenjaule de los novillos que han de ser lidiados la tarde de los días 25, 26, 27 y 28.

Por la mañana, a las nueve en punto, tienen lugar los encierros de los astados que se van a lidiar por la tarde.

Los toros son conducidos a caballo desde el prado a los toriles de la plaza, corriéndose estos animales por las calles del pueblo entre el jolgorio y la alegría de todo el vecindario. Espectáculo vistoso, alegre y entretenido. Para muchos, lo mejor de la fiesta.

En la noche del día 24, San Bartolomé, tiene lugar el desfile de Carrozas, construidas con gran esmero y dedicación para la gran noche por los mozos y mozas que componen las peñas. Se guarda como el mayor de los secretos el tema de la carroza hasta su presentación. Espectáculo de gran colorido, vistosidad y con amplia riqueza imaginativa. Cada noche magníficas verbenas en la plaza.

Las Peñas de Mozos y Mozas son los auténticos protagonistas y artífices de la fiesta, sin ellas no sería posible este derroche de alegría y buen humor. Hay que mimarlas y potenciarlas. La Peña San Bartolo es la más antigua de las actuales, una de las que más ha animado y sigue animando la fiesta.

GASTRONOMÍA

Puedes aprovechar para deleitarte con los exquisitos vinos y las mejores carnes de ternera, cabrito y cordero, que jamás hayas podido imaginar.

No debemos pasar por alto el conejo, plato exquisito y distintivo por la gran cantidad de granjas que existen en la localidad.

Tiene fama la repostería, bizcochos, repelaos, perronillas y obleas.

Típico del Domingo de Resurrección, "Día de rodar el huevo" es el hornazo relleno de huevo y embutido, que en Aldeadávila tiene la particularidad de que la masa se elabora a base de harina, levadura, leche, huevo, aguardiente y azúcar.

De los vinos, existe una variedad, procedente de las uvas Juan García, que no se conoce en otras partes del mundo. Se comercializa con el nombre de "Cepa de Juan García" y "Blanco Piñel".

El aceite de oliva, elaborado en la almazara del pueblo, será un buen regalo para sus familiares y amigos. Se extrae aceite de oliva de manzanilla, que no se hace en otras partes del mundo.

Hay también variedad de frutas: manzanas, ciruelas, uvas, cerezas, peras, sandías... Y frutos secos: almendras y nueces

VISITAS POR LOS ALREDEDORES

POZO LOS HUMOS

En el término municipal de Masueco, población distante de Aldeadávila 3 Km., se encuentra "El pozo de los humos". Es una impresionante cascada de unos 45 metros de altura, en el discurrir del río Uces, afluente próximo a desembocar en el Duero.

En tiempo de crecida, por efecto de la caída, se forma una  niebla espesa, que semeja al humo de una gran hoguera, de ahí el nombre con el que se conoce. Próximo al lugar existe una pared con pinturas del neolítico.

Para acceder a este lugar podemos partir andando desde Masueco y siguiendo un sendero llegaremos hasta el pie de la cascada. Más cómodo es hacer el recorrido en coche hasta situarnos en la ladera de enfrente, dando la vuelta por Pereña, para continuar andando hasta la base de la cascada.

MIRADORES

El mirador del Fraile, al que se puede llegar en coche, pasando por el Llano de la Bodega. Los miradores de la Salida de Líneas, a los que también se llega en coche.

LA PLAYA DEL ROSTRO

En Vitigudino desde la carretera comarcal C-517,  tomaremos la carretera con dirección a  Masueco SA-318. Durante el trayecto podremos observar las variaciones paisajísticas, que nos anuncian nuestra proximidad a Las Arribes del Duero. Durante el trayecto nos encontraremos con el río Uces. Una vez hayamos atravesado la población, la carretera discurre por la ladera del río Uces, que va descendiendo hasta llegar a otro puente que lo cruza, desde el cual podemos disfrutar de la vista del río. En la imagen se puede apreciar un pequeño rápido o "cascadilla" y en la margen derecha un merendero. Una vez que cruzamos el puente sobre el río Uces, volvemos a ascender por la carretera serpenteando entre las numerosa curvas. Cuando falta un suspiro para llegar a Masueco, nos encontraremos con este cruce, el cual nos permite desviarnos hacia la localidad de Pereña de La Ribera. Continuamos hacia Masueco. Una vez en Masueco seguimos la carretera en dirección  Aldedávila de La Rivera - Corporario. A la llegada de esta segunda localidad, que se encuentra inmediatamente próxima a Aldeadávila,  se encuentra el cruce que nos da acceso a la playa. Ese cruce se encuentra a la derecha, y en el indicador se advierte el desvío hacia la Playa del Rostro.

La carretera de acceso tiene una pendiente bastante acusada, que nos obliga a bajar con precaución. Nada más comenzar a bajar, podremos observar a nuestra derecha el ya paisaje característico de las Arribes del Duero, con el serpenteante río al fondo en uno de sus tantos recodos. A la izquierda podemos observar viñedos, muy comunes por Las Arribes. Un poco más cerca de La Playa del Rostro, y por supuesto más abajo, dado que llegamos a un desvío en la carretera, tras el cual se hace mucho más pronunciado el descenso, haciéndose inaccesible la pendiente para vehículos como autobuses. Ya casi llegando, podemos disfrutar de la  vista del río Duero. Justamente al fondo, en el centro se puede apreciar un pequeño arroyo que entrega sus aguas al Duero.  Podremos también deleitarnos por sus Arribes en un viaje fluvial descubriendo bellos parajes en su recorrido.

Aparte de darnos un buen baño, la realización de deportes náuticos es factible. Es impresionante la altura de las rocas, teniendo la sensación de estar entre montañas. Echando una mirada al frente, nos encontraremos con la imagen de la derecha, por donde discurre el río Duero en dirección hacia el salto de Aldeadávila, una vista realmente espectacular al igual que la que tenemos debajo de estas líneas, si miramos a la derecha, por donde vienen las apaciguadas aguas del Duero. 

 

Para conocer un poco más de Aldeadávila de la Ribera:

© 2006-2007, lapaca.org | Aviso Legal